AI Old Photo Restoration repara automáticamente fotografías dañadas, desvanecidas y con arañazos: la herramienta reconstruye los detalles perdidos, corrige la decoloración y elimina el ruido sin ningún retoque manual. Sube una imagen escaneada o fotografiada, elige el formato de salida y la versión restaurada suele estar lista en segundos. Un comparador deslizante antes/después integrado te permite revisar el resultado al instante.


Cómo la calidad del escaneo afecta directamente al resultado de la restauración
La misma fotografía antigua escaneada en un escáner plano a 300 DPI y fotografiada con un móvil en penumbra producirá resultados de restauración notablemente distintos. Al escanear:
- Empieza a 300 DPI; usa 600 DPI cuando la copia tenga detalles finos o rostros pequeños
- Mantén la foto plana: los bordes curvados generan desenfoque localizado que el modelo no puede corregir completamente
- Usa luz blanca uniforme y evita los reflejos de la pantalla del móvil sobre la foto
Si solo dispones de una foto de móvil: tómala con buena luz uniforme, con la foto tendida en plano y manteniendo el móvil paralelo a la impresión para evitar distorsión de perspectiva.
Qué daños se pueden restaurar y cuáles siguen siendo difíciles
El modelo maneja bien estos problemas:
- Desvanecimiento y amarillamiento uniformemente distribuidos
- Pequeños arañazos, pliegues y manchas dispersas
- Grano y ruido ligero a moderado
Estos casos tienen una recuperación limitada:
- Daños por agua extensos o secciones faltantes (deterioro que cubre más de un 30% de la superficie)
- Desenfoque fuera de foco o por movimiento: la herramienta añade detalle, pero no puede "recuperar el foco"
- Rostros muy tapados o borrosos: el modelo reconstruye por inferencia y el resultado puede no parecerse a la persona original
Para fotos con daños graves localizados, recorta primero la parte mejor conservada con un editor de imágenes y luego sube esa porción. Normalmente produce un resultado más estable que subir la foto entera dañada.
Salida PNG frente a JPG
- PNG: Sin pérdida, ideal si planeas reprocesar la imagen, imprimirla o archivarla a largo plazo
- JPG: Tamaño de archivo menor, adecuado para compartir con la familia; guardar varias veces en JPG acumula pérdida de compresión
Si el uso final es la impresión o la preservación a largo plazo, elige PNG. Para compartir, el JPG es suficiente.